Medida limitaría los viajes y las remesas a Cuba

miércoles, diciembre 14, 2011


Fue propuesta por el representante republicano Mario Diaz-Balart y está incluida en un enorme proyecto de ley de gastos del gobierno.

Una campaña para reforzar con dureza las restricciones a los viajes y las remesas de los cubanoamericanos a sus familiares en la isla es objeto en estos momentos de negociaciones de último momento en el Congreso como parte de un enorme proyecto de ley de gastos del gobierno.

No está clara aún la forma exacta en que se reforzarían las restricciones si la cláusula añadida a un proyecto de ley de gastos por parte del representante Mario Diaz-Balart es aprobada en el Congreso, como pronostican miembros del Congreso y reportes de prensa.

Ayudantes congresuales afirman que las restricciones regresarían al nivel establecido por el presidente George W. Bush en el 2008: sólo un viaje cada tres años para “reuniones familiares”, un límite de $1,200 al año a las remesas y una definición más estrecha de “familia”. Otros dicen que regresarían al nivel algo más relajado de la época de Clinton, que permitían un viaje al año y remesas mayores.

Pero está claro que la cláusula de Diaz-Balart preocupa a los partidarios de la decisión del presidente Barack Obama en el 2009 de eliminar prácticamente toda restricción a los viajes y remesas de los cubanoamericanos a la isla.

“Mi preocupación es que esto continúa vivito y coleando”, declaró el representante José E. Serrano, demócrata de Nueva York, quien ha luchado durante años por reducir o abolir todas las sanciones de Estados Unidos al gobierno cubano.

“Algunos demócratas que respaldan la política de la administración [sobre los viajes a Cuba] parecían resignados al fracaso”, indicó una información de la agencia Associated Press sobre las negociaciones a puertas cerradas sobre el proyecto de ley de gastos, de vasto alcance.

Otro reporte de los medios de prensa aseguró que “parecía probable que los legisladores anticastristas ganarán concesiones que debilitarían los esfuerzos de la administración por relajar las restricciones a los inmigrantes cubanos de viajar a la isla”.

Algunos demócratas de la Cámara y el Senado prefieren no ser vistos favoreciendo el aumento de los viajes a Cuba en un momento en que La Habana ha estado aumentando la represión a los disidentes y mantiene en la cárcel a un contratista del gobierno estadounidense, declaró el ayudante de un senador republicano.

“Alan Gross y las palizas dadas a los disidentes hacen difícil al miembro promedio del Congreso apoyar gestos de buena voluntad hacia Cuba”, explicó el ayudante, quien pidió conservar el anonimato ya que no estaba autorizado a hacer comentarios sobre el tema.

Gross está cumpliendo una condena de 15 años por cargos de violar las leyes nacionales de seguridad de Cuba al entregar un teléfono satelital a la comunidad judía de la isla para que tuviera un mejor acceso a internet.

La cláusula de Diaz-Balart tendrá que sobrevivir las arduas negociaciones entre la Cámara, controlada por los republicanos, y el Senado, bajo control demócrata, que se espera concluyan antes del fin de año.
Por: Juan O. Tamayo

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